Diseña el futuro de tu familia con certeza. Gracias a la tecnología genética preimplantacional (PGT), hoy es posible dar un paso más allá en la medicina reproductiva. No solo maximizamos tus probabilidades de tener un bebé sano descartando anomalías cromosómicas antes del embarazo, sino que te brindamos la oportunidad segura, precisa y científicamente comprobada de elegir el sexo de tu bebé, logrando el equilibrio familiar que siempre has soñado.
Soñar con tener “al niño” o “a la niña” para completar la dinámica en casa es un deseo profundamente natural. Ya sea por motivos personales, culturales, o simplemente por la ilusión de experimentar la crianza de ambos sexos (lo que médicamente llamamos Family Balancing o equilibrio familiar), hoy no tienes que dejar este gran anhelo al azar de la naturaleza ni a métodos sin respaldo científico.
Realizar una selección de sexo implica someterse a un ciclo de Fertilización In Vitro con Evaluación Genética (PGT). Sin embargo, nuestro enfoque integral hace la diferencia:
Mientras el laboratorio de alta especialidad se encarga de la precisión del ADN, nosotros preparamos tu cuerpo con Medicina Funcional.
Entendemos que un embrión genéticamente perfecto necesita un útero celular y metabólicamente perfecto para implantarse y prosperar.
Este procedimiento te otorga la mayor tranquilidad que la ciencia médica puede ofrecer en la actualidad: la certeza absoluta del sexo de tu futuro bebé antes de estar embarazada, acompañada de la inmensa paz mental de saber que hemos descartado alteraciones cromosómicas que podrían poner en riesgo su salud y el desarrollo de tu embarazo.
La selección de sexo no es un tratamiento que se realice de forma aislada, sino un sofisticado paso adicional dentro de un ciclo de Fertilización In Vitro (FIV). Todo comienza con la estimulación ovárica y la extracción de tus óvulos, los cuales fecundamos en nuestro laboratorio. Cultivamos cuidadosamente los embriones resultantes hasta el día 5 de desarrollo, momento en el que alcanzan la etapa de “blastocisto”, contando con cientos de células y la fortaleza necesaria para el análisis.
Aquí es donde ocurre la ciencia de vanguardia. Mediante el uso de un láser de altísima precisión, nuestros embriólogos extraen de 3 a 5 células de la capa externa del embrión (el trofectodermo, que es la parte que en el futuro formará la placenta). Es crucial destacar que jamás se toca la masa celular interna que formará al bebé. Estas células extraídas se envían a nuestro laboratorio de genética para realizar el Test Genético Preimplantacional (PGT-A).
El estudio analiza los 23 pares de cromosomas de cada embrión. En un par de semanas, recibimos un mapa genético exacto que nos indica dos cosas fundamentales: qué embriones son sanos (euploides) y cuáles son los cromosomas sexuales de cada uno (XX para niña, XY para niño).
Con este reporte en mano y total transparencia, tú decides qué embrión sano y del sexo deseado vamos a transferir a tu útero para dar inicio al embarazo.
Parejas que ya tienen hijos de un mismo sexo y desean asegurar que su próximo bebé sea del sexo opuesto para completar su familia.
Familias con antecedentes de enfermedades genéticas que afectan predominantemente a niños o a niñas (como hemofilia o distrofia muscular), asegurando un bebé sano.
Mujeres de 35 años o más, ya que el PGT descarta embriones con alteraciones cromosómicas (como el Síndrome de Down), reduciendo drásticamente el riesgo de aborto asociado a la edad.
Parejas que han sufrido múltiples abortos inexplicables o fallos previos de FIV, brindando la certeza de transferir únicamente embriones genéticamente viables.
Realizamos la estimulación ovárica, la extracción de óvulos y la fecundación en el laboratorio utilizando tecnología de alta precisión (ICSI).
Al alcanzar la etapa de blastocisto, extraemos unas pocas células de la futura placenta del embrión de manera segura y mediante tecnología láser.
Mientras las células se envían a estudiar (Test PGT-A), tus embriones se mantienen vitrificados (congelados) y seguros en nuestro laboratorio.
Con los resultados genéticos listos, descongelamos el embrión sano del sexo que elegiste y lo depositamos en tu útero para lograr el embarazo.
Trabajamos con laboratorios de genética de clase mundial, garantizando un porcentaje de precisión prácticamente absoluto en la determinación del sexo de tu bebé.
Nuestro equipo de embriólogos cuenta con la certificación y la destreza técnica (micromanipulación) necesaria para realizar la biopsia sin comprometer la vitalidad de tus embriones.
Te entregamos el reporte genético oficial y te lo explicamos a detalle. Tú mantienes el control absoluto sobre las decisiones de tu familia en un entorno estrictamente confidencial.
Sí, la precisión es altísima. El Test Genético Preimplantacional (PGT) no es un pronóstico basado en probabilidades, sino un análisis directo del ADN del embrión. Al leer literalmente los cromosomas sexuales (XX para mujer o XY para hombre), la precisión en la selección de sexo es superior al 99.9%, eliminando en la práctica cualquier margen de error.
No, médicamente no es posible. Existen muchos mitos en internet sobre métodos "naturales" (como dietas específicas, posturas, o cálculos de días de ovulación) o técnicas de separación de espermatozoides (lavados seminales). Sin embargo, ninguno de estos métodos tiene respaldo científico comprobable. La única manera real, segura y avalada por la ciencia médica para elegir el sexo al 100% es a través de una FIV con biopsia embrionaria (PGT).
En absoluto. La biopsia se realiza el día 5 de desarrollo embrionario (fase de blastocisto). En esta etapa, el embrión ya diferenció sus células en dos grupos: la masa celular interna (que será el bebé) y el trofectodermo (que será la placenta). Nosotros extraemos únicamente de 3 a 5 células del trofectodermo, por lo que el futuro bebé jamás es tocado ni sufre ningún daño o alteración en su desarrollo.
Este es un escenario biológicamente posible, ya que la fecundación que determina el sexo es un proceso dictado por la naturaleza. Si en tu ciclo logramos embriones completamente sanos pero todos son del sexo contrario al que buscaban, tendrán la decisión en sus manos: pueden elegir transferir uno de esos embriones sanos de igual manera, guardarlos, o bien, realizar un nuevo ciclo de estimulación (FIV) para buscar embriones del sexo anhelado. Todo se discute con absoluta honestidad y empatía.
El estudio PGT-A estándar analiza "aneuploidías" (número incorrecto de cromosomas), previniendo síndromes mayores como el Síndrome de Down, Edwards, Patau o Turner. Nos asegura que el embrión es cromosómicamente sano y compatible con la vida. Sin embargo, no detecta condiciones "monogénicas" (mutaciones en un solo gen, como el daltonismo o el autismo). Si existe una enfermedad genética específica en su historial familiar, podemos realizar un test más especializado llamado PGT-M para buscar y descartar esa mutación exacta.
No. El sexo de un ser humano se determina en la fracción de segundo en que el espermatozoide (que porta el cromosoma X o Y) fecunda al óvulo. Una vez que estás embarazada, el desarrollo biológico ya está en curso y es imposible modificarlo. La selección de sexo solo puede realizarse en el laboratorio antes de que el embrión sea transferido al útero materno.
Tu camino hacia la maternidad comienza con una conversación.
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